Más allá de una mirada, Se y artística que hoy invade lpercibe un fragmento de nuestra historia. La plaza de botero inaugurada en el año 1999 es testigo de la transformación cultural a ciudad de Medellín. Son 23 esculturas de Fernando botero las que contemplan la realidad de millones de personajes que acuden allí. Turistas, vendedores ambulantes, mendigos, ejecutivos, hombres vestidos de traje informal se pierden en el silencio perturbado, en Cantos, en algarabías, Que claman por un ideal. Son actos como los del 7 de abril los que confirman que este lugar es un paradójico escenario entre el arte y la r
ealidad de una ciudad, Medellín.
PD. Las siguientes tres entradas hacen parten de este mismo reportaje grafico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario